septiembre 26, 2012

Claroscuros (cuento)

Se oyó en un jardín con árboles de muy distintos colores que alguien cantaba con una voz muy dulce, suavemente femenina: "nada es igual a nada, todo es diferente a todo. No hay nada más que varias naturalezas".

Una perrita despertada de su siesta por el cantar dijo: "si todo es diferente en este mundo, suerte la mía que tengo estas fuertes patas con las cuales puedo correr". Y una gatita que por allí pasaba le contestó: "suerte que nada es igual y que yo puedo saltar muy alto y treparlo todo". 

Volvieron la perrita y la gatita a oír aquella voz que no sabían de dónde provenía: "nada es igual a nada, todo es diferente a todo. No hay nada más que varias naturalezas".

La gatita entonces le contestó a aquella voz con fuerza: "pero suerte la mía que no soy torpe como una perrita". Y la perrita ladrando respondió: "mi suerte es la de no ser una gatita que no quiera hacer amigos". 

Por tercera vez la voz dulce surgió del pico de  una calandria mientras aleteaba su vuelo entre la perrita y la gatita: "podría decir yo que mi suerte es la de volar y considerarme mejor que una gatita y mejor que una perrita, pero yo a quien considero que es más feliz de todos es a este jardín en donde  somos diferentes, y aunque nadie se divierta igual,  no hay nadie que no  pueda jugaaaaar".


Tin
Tierras de Adrogué 2012

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