marzo 29, 2012

Miedos de comunicación


Yo crecí creyendo que existía un cuarto poder despierto, más allá de los tres poderes muy dormidos que debían ser los pilares de una república. Ya que esos poderes, Ejecutivo, Legislativo y Judicial, demostraron ser una burla a las necesidades del pueblo, me aferré aún con mayor vocación al cuarto poder: la prensa. 
En La Argentina gobierna una Demagogia Dictatorial desde hace diez años. Es decir, el pueblo argentino está secuestrado por una corporación política criminal privándole de todas sus esperanzas (aunque creando ficticias). Sembrando en su accionar el cruel analfabetismo o su disfrazado analfabetismo funcional: que hace creer que uno sabe pero  sin saber en lo que se cree.
Que esa patota de millonarios profanadores de investiduras compradas nos ultrajen es de por sí terrible, y me he referido a ello una y otra vez, atacándoles y brindándoles mi más exquisito desprecio. Pero hoy mi ataque es a los medios de comunicación. O mejor dicho, miedos de comunicación porque no publican la verdad. O, librándome de inocencias, comercian la verdad. Como dijera Daniel Estulin, los medios de comunicación se financian con aquello que "no publican", con lo cual practican la extorsión a la política desde la información que administran económicamente. 
Recorriendo los periódicos más importantes del país me encuentro con una visión unilateral y digitada. Los que pertenecen al aparato propagandístico del gobierno son fieles empleados del salario por obsecuencia. Los que supuestamente son opositores publican lo mismo que los otros pero moderando adjetivos. Y lo que antes creía podían ser miedos a contrariar al patrón del dinero gubernamental ya no tengo dudas que en realidad es que todos pertenecen al mismo sistema y se benefician del mismo juego perverso. 
Señalaré tres ejemplos. 
Por estos días leí varios artículos sobre la certeza que el presidente de Perú dejaría que un buque de guerra británico amarrase en El Callao ignorando el 30 aniversario de la Guerra de Malvinas y las proclamas de UNASUR, dando muchísimas explicaciones sobre la lógica para ello. Finalmente no sucederá. ¿Es el nivel de desinformación de los editores tan grande, o quieren confundir grotescamente a costo de verse desmentidos por la realidad a cada instante?
También veo la diferente cobertura de la visita del Papa a Cuba. ¿No es mucho pecar poner en boca de Ratzinger o Castro palabras que ni La Habana ni el Vaticano declararon oficialmente? 
Luego veo que todos los medios coinciden que se han "encontrado" (¡puestos!) más de 40 coches Falcon utilizados por los Grupos de Tareas en un angar de una base naval 30 años después.  Yo pregunto a quien quiera utilizar la inteligencia: a) ¿Qué criminales más idiotas dejarán en cuidado tanta evidencia de sus crímenes en su propia casa y por tanto tiempo? b) ¿Acaso ningún comandante de la base supo de su existencia con anterioridad? Que si fuera honesto lo hubiera reportado a la justicia una y otra vez, y si no lo fuera, hubiera hecho desaparecer sin apuro tanta evidencia. c) Dejando ideologías de lado, ¿no creen que tanto coche bien codiciado no hubiera generado un mercado negro, o un uso ilegal, entre algunos de los marinos asalariados allí destinados? Pues no, todos los medios coinciden una vez más en la versión oficial de una "guerrillera" que combate en Miami  con su arma secreta oculta en una cartera de miles de dólares.
Idiotez. Mentira. Cobardía. Periodistas analfabetos funcionales, súbditos del comercio de la verdad, y obsecuentes de los miedos en el que viven. El cuarto poder en La Argentina -y en gran parte del mundo- brinda con champagne con presidentes, jueces y congresistas. El periodismo también se ha corrompido en este triste país. 
El Estado no gobierna para el pueblo. La prensa ya no es la voz del pueblo. 
Pero parafraseando a José Saramago digo que existen dos superpotencias en el país, una es la Demagogia Dictatorial  con su gabinete de propaganda sin lugar a medios independientes, y la otra, sos vos. No podemos dejar de ignorar lo que ellos hacen ni dejar que hagan de nosotros cada vez más analfabetos funcionales e ignorantes. ¡Hay que despertarse!
Queda entonces el pueblo en soledad. 
En La Argentina hay dos grupos de gente, los marginados que quieren robar sin temor a matar a los acomodados, y los salvados que están esperando su ocasión de matar algún marginal. Pues, necesitamos urgente crear un tercer grupo que busque hallar una solución a través de la empatía tierna, la inteligencia racional, la necesaria solidaridad. Debemos comenzar a discernir la verdad y construir desde ella. ¡A leer con sentido crítico, a pensar lo que sucede, a mirar con ojos abiertos la realidad!


Avgvstinvs Eliyahu
Tierras de Adrogué 2012

No hay comentarios.: