enero 10, 2012

Preciosa hermandad


Una paloma gorda volaba con náuseas por mi destino
y las nubes parcas mojaban groseras mis fracasos;
un corazón atrincherado era ejecutado fuera de Ginebra
y en mi pueblo ardían las fotos de mi rostro desaparecido.

Y algunas veces me encontraba vivo entre tanto y tanto
sufrir la espera de aguantar la esperanza que no llega;
y muchas veces celebraba las pequeñas bellas cosas
que encontraba esparcidas en el mundo para calmar mi llanto.

Por ello, almas compañeras de la hermandad preciosa,
que es aquella que nos encuentra bajo el techo de la poesía,
nos debemos resistir porque brindarán por nosotros algún día.

Y yo, como vos, alzaremos hoy la copa que se pueda
por los que no lleguen junto a nosotros en el instante
que nos bese merecida la musa del triunfo buena moza.

Split
Avgvstinvs Eliyahu

No hay comentarios.: