octubre 10, 2011

C’est fini

Por el Palacio Romano con mis ojos de noche yo te guié
dejando que rompieras las piedras milenarias con tus pies,
para expulsar en borrachera el final aquel de antiguo dolor
de un mal trago engañado con etiqueta de champagne francés.

Ni la luna te convencía que la noche aún vivía para bien celebrar
ni la playa que no querías ver tenía el bello mar que te decía ser;
tu arrebato en ira por ese amor que se te fue sólo moría al parecer
con la ilusión de un desalojo voluntario de tu vida arrepentida de ayer.

Pero yo, que sé leer los ojos de una gata triste, no quise decirte que sí
para que te engañes, engañándolo a él y a mí, y como tampoco hubiera
sido prudente decirle a tu enfado un rudo no, prometí un volver a verte
al otro día cuando ya no supieras quién he sido dentro de tu borrachera.

Ya no te contará la sobriedad el despecho de un amor del que, gatita niña,
nada tengo que ver yo, pero en otra noche desmadrada otro lo creerá así.

Split
Avgvstinvs Eliyahu

1 comentario:

Anónimo dijo...

http://www.youtube.com/watch?v=xa0fRzZLGqE&feature=related