julio 26, 2011

Las arpías

A esas “personas codiciosas que con arte y maña sacan cuanto pueden”. RAE

Van llorando por la vida
sólo si alguien las ve llorar,
cuando están sin ese trabajar
el cinismo es su sonrisa.

Una mujer que besa a la conveniencia
niega a su instinto de ternura,
vistiéndose con el interés de la diablura
se despoja sensual de la consciencia.

Que estoy sola, que mi novio, ¡ay mi amor!
Que me des, no te doy, ¿darte gracias? ¡Adiós!
Te quiero y te preciso, ¡yo te miento sin rubor!
Que me des, no te doy, ¿darte un beso? ¡Qué dos!

También siguen perturbando en sus tierras
enviando por presencia y enferma autoestima
postales coloridas de una capital encendida
con anécdotas de engaño, traición y movidas perras.

Que estoy boba, que mi labio, ¡ay mi amor!
Que me ves, no te soy, ¿darte gracias? ¡Adiós!
Te requiero y te utilizo, ¡yo te siento sin sabor!
Que me ves, no te soy, ¿darme un beso? ¡Ni Dios!

Van llorando por la vida
sólo si alguien las ve llorar,
cuando las tengan en su ciudad
intenten rezar y escaparle a la ruina…

Dublin
Avgvstinvs Eliyahu

1 comentario:

Anónimo dijo...

Cuánto resentimiento..