junio 12, 2011

Mi resurgir amoroso

Hace tiempo que ansiaba escribirle al romanticismo
una carta que le agradeciera por darme un respiro
y devolverme la gracia que parecía perdida
porque no recordaba la frescura del alto suspiro.

Podría elogiar a las felices virtudes de tu cuerpo
y no ser más que otro poeta que entiende de mujeres y belleza
pero ocurre que mi distinción es haber podido ver a la que es tuya
como dueña de un carisma femenino que todo lo hace sutileza.

Mirándote sólo quise pedirte permiso para acercar mi oído
al centro de tu pecho y reposarlo allí para saber qué me dirías
si tuvieras que hablarme de la ternura sin poder pronunciar nada
diciéndomelo todo a través de los latidos que sólo yo comprendería.

Hace poco respondió a mi carta ese hado vestido de romance
detallándome coincidentemente a la alegría que me produjo hallarte
al mismo tiempo que yo pensaba que contigo no hacía falta aclaración
porque son míos los latidos que esperan poder decirte esto, y más, al abrazarte.

Príncipe de Albanta

2 comentarios:

Anónimo dijo...

tu le das sentido a mi vida, eres la razón de mi existir ...

Anónimo dijo...

..ese ado vestido de romance...
precioso poema Agustín..!
te felicito
Susana