mayo 21, 2011

Kraljica Jabuka


Recorro los caminos de la más absoluta nada
para corroborar cómo los sabes llenar de todo.

Me indigno ante las horas muertas que no te tienen,
que, sin ti, malditas sean ellas por verme existir.

Sé que todos los hombres han de amarte,
pero mía es la paradoja que me quieras.

Tu beso jamás podrá ser aquel cualquiera,
que yo me arriesgaría por el que nada esperas.

¿Cuántas vidas entregaría por el instante
de sentirme realmente vivo en tu medida?

Mi abrazo no es nunca el que ya diera,
si te refugia enamorado hasta la primavera...

Pues cuando florezcas harás rodillas de mí cuando
clave mis manos en las espinas que no me hieran.

Zagreb
Avgvstinvs Eliyahu

1 comentario:

Nerina Thomas dijo...

ayyyyyyyyyyyyy poeta!!! bello.
beso