abril 22, 2011

Por suerte eres la misma

Ahora que te conozco
me alegra saber que te conocía,
por ser la misma mujer que yo quería
invitarla a salir aunque dijeras que no.

En ese lugar donde calman el dolor
de poco sirve cualquier medicina
si me cura mucho más tu sonrisa felina
a pesar que me canses de sueños por la noche.

Cuando aceptes, donde nadie nos oye,
encontrarnos para saber de ti y de mí,
prometo con los ojos que intentaré

sacarte del corazón alguna herida
que me permita compensar esa emoción
al verte, ¡tan parecida a la alegría!

Avgvstinvs Eliyahu

1 comentario:

Anónimo dijo...

Gracias Agus!gracias,donde estas que no te veo..................