abril 19, 2011

El aleteo del alma

De lo mundano a lo celestial
A mi padre,
Por tener que consentir a un hijo
Que sólo intenta poder honrarlo
Ennobleciendo el apellido con las letras.

A todos los hombres de todos los tiempos
Que extendieron las alas de la razón
Para volar hacia la sabiduría.
 
“El hombre no es principio ni fin,
creo que es continuidad”.

Adentrándose


En un mundo donde lo predominante es el dinero y sus sistemas de obtención y administración, yo me he ocupado de observar al hombre por lo que es,  y no por lo que tiene o puede llegar a poseer materialmente.
            El ser humano es un ser que participa de una creación divina y por ello no puede desentenderse de las razones y causas en las que se encuentra involucrado desde su nacimiento. Negar las condiciones distinguibles que posee el hombre con respecto a toda la naturaleza es absolutamente necio por la falta de sabiduría, cobarde por la falta de atrevimiento a ver más allá de la apariencia, y mediocre por no querer superarse a sí mismo intentando extraer a la luz lo mejor de su esencia.
            Todos los hombres nacen iguales, no hay religiones, leyes, razas, que puedan engrandecer algunos y empequeñecer a otros. Cada uno avanza o asciende según la fuerza y pureza de su corazón. No hay límites para quienes escuchan sus nobles latidos que jamás podrán ser equivocados o malignos.
            De esta manera creo que los hombres se diferencian entre sí por el nivel de vuelo que hayan alcanzado durante sus vidas entendiendo que su destino es el Cielo. Solamente los desgraciados de espíritu no extenderán sus alas y no volarán.
            Así me he atrevido a idear un camino de ascenso hacia los aires que va desprendiéndose de lo mundano para alcanzar lo celestial. Esto no es una estructura cerrada ni obedece a un dogma certero, sencillamente es una apreciación poética de la liberación del alma, encerrada en el cuerpo, en el transcurso de la vida a la muerte. A ella van dirigidas estas palabras, al alma mía, para clarificar un poco mis ideas, y quizá debatir con otras de cuerpos ajenos para alcanzar la liberación de todas.
            No puede ni debe haber un sueño mayor que tenga la vida en la muerte que el de conseguir el ascenso del alma.
Tierras de Adrogué, 2001
Avgvstinvs Eliyahu

ASCENSO DEL ALETEO DEL ALMA

I - SEXO (o del Cuerpo)

* Impulsos
Ascenso a través del Amor

* Superficialidad
Ascenso a través de la Voluntad

II - ARTE (o del Intelecto)

* Expresiones
Asenso a través de la Pasión

* Valores
Ascenso a través de la Sabiduría

III - FE (o del Espíritu)

* Aceptación de la Creación
Ascenso a través de la Comunión

* Participación de la Creación
Ascenso a través del Sacrificio

I - SEXO (o del Cuerpo)

La primera etapa del ascenso del alma consideré que comenzaría en lo mundano. En ese concepto podrían agruparse las muchas actividades propias de la concupiscencia y del hombre sibarita. Allí se encontrará al sujeto cuya vida no trasciende más allá de los placeres y conquistas materiales. Su desenvolvimiento tendrá características sexuales, pues buscará satisfacer impulsos y no verdaderos anhelos intelectuales.                 
Impulsos
La persona que solamente satisface sus impulsos sexuales sin involucrarse con el otro en la relación carnal no se diferencia de las actitudes que tienen el resto de los animales. En este caso es el cuerpo el que prevalece a la mente, así las acciones estarán subordinadas a ese dominador.
            En el caso que el acercamiento con otra persona para unirse cuerpo a cuerpo esté motivado por el amor, la acción se elevará del terreno animal para alcanzar niveles amorosamente distinguibles y verdaderamente humanos.
            De esta manera, una relación sexual será la satisfacción de un impulso físico, pero cuando responda a un mandato de amor trascenderá como una relación más sincera donde los sentimientos dirigirán las acciones. Por medio del amor el alma asciende del cuerpo a un nivel superior.

Superficialidad

La persona que, habiendo satisfecho sus necesidades básicas, continúa acumulando bienes materiales o excediéndose en la satisfacción de sus requisitos existenciales, está buscando en la superficialidad la esencia de la vida. Su desenvolvimiento será subordinado a las falsas riquezas con las que pretende engañar a su inseguridad e infelicidad.
            Cuando se descubre la torpeza de la superficialidad por un detenimiento reflexivo, con el desprendimiento de lo innecesario o la medición de los excesos, empieza a controlarse las conductas llevando a la persona a un terreno más virtuoso donde prevalece la voluntad.
            El desenvolvimiento humano meramente superficial es el extremo de la mediocridad, y por el contrario, si el sano discernimiento mide cualquier conducta o acción con la voluntad, hará entonces que el alma se eleve.           
Observaciones
Claro está que tras la superación del individuo de esta primera etapa no significa un distanciamiento definitivo con las prácticas exclusivamente sexuales o superficiales, simplemente ya no son las únicas que le producen interés. Alcanza niveles más altos del entendimiento pero aún no deja de ser un hombre donde sus virtudes luchan contra sus defectos.
II - ARTE (o del Intelecto)

La segunda etapa del ascenso del alma creo será lo concerniente al mundo intelectual. En este concepto ya se entienden cuestiones superiores al resto de los animales porque se manifiesta la inteligencia. Aquí el sujeto hace prevalecer el dominio de la mente por sobre el cuerpo destacando sus desenvolvimientos y conquistas racionales, así como también a sus virtudes. Su destreza será el arte con el que las emplee.

Expresiones

La persona que desarrolla una actividad artística está concretamente exigiéndole a su intelecto formas e ideas que alcancen mediante su obra expresar sentimientos que logren conmover a los demás.
            Al exteriorizar sus inquietudes debido a una habilidad innata hace que participe de un ejercicio intelectual que lo satisfará acorde a los intereses perseguidos. Y cuando la inspiración artística está inundada de pasión su obra conmoverá al Creador de la misma manera que probablemente sucederá con otro intelecto preparado.
            El arte puede alcanzar dimensiones profundas del pensamiento humano y toda persona debería incursionar en ella y en su sensibilidad. Pero cuando en su acción interviene una verdadera pasión hace que el alma vuelva nuevamente a ascender a un nivel superior al intelectual.

Valores

La persona que ejerce una disciplinada actividad intelectual está desafiando las capacidades y virtudes por medio del estudio y del conocimiento que manifestará cuando se enfrente a las pruebas que lo evaluarán.
            Al demostrar lo aprendido en las tareas donde pueda desenvolverse, está claro que entregará la habilidad de su inteligencia. Aunque si los objetivos señalados carecen de valores se desperdiciará todo el potencial.
            Solamente cuando los conocimientos adquiridos son empleados bajo la observancia de los valores y comandados por la sabiduría hará que el alma una vez más se eleve.
 
Observaciones

Los distintos medios para el ascenso del alma son frecuentados una y otra vez para ir obteniendo mayor altura  y con aires más puros. Esto significa que no se puede superar una etapa abruptamente sino que el triunfo consiste en que tras un descenso saber volver a elevarse. El hombre necesita muchas veces regresar al punto de partida para volver a proyectar su camino. No existe nadie que ya no tenga o no pueda plantearse nuevos sueños de elevación, ni tampoco, que no sufra tropiezos.

III – FE (o del Espíritu) 

 La tercera etapa en el ascenso del alma podría considerarse la más importante así como la definitiva. Quizá haya muchas otras más allá del entendimiento del hombre, ignoradas por la vida y probablemente develadas únicamente después de la muerte. En esta instancia se habrá superado las cárceles del cuerpo y la mente, que no acceden a lo desconocido, abrazados a la Fe de creer en un Dios que espera nos acerquemos a él elevando nuestras almas donde las recibirá paternalmente.
Aceptación de la Creación
La persona que haya logrado elevar su alma a través de la pasión o de la sabiduría observará que todas las experiencias responden a una causa fundamental que ha sido la que condujo todos sus movimientos.
            De esa manera, se sentirá parte de algo superior que ya no puede controlar como lo ha hecho anteriormente con su cuerpo e intelecto. Entenderá que existen cuestiones en las que es un ser limitado.
            El negar esa verdad puede provocarle al sujeto la pérdida de demasiada energía intentando elevarse soberbiamente a lugares a los cuales uno debe ser conducido sólo por Dios. Por el contrario, si con la humildad que produce la sabiduría, comprendiendo que no todo se lo domina, por medio del consentimiento de la Creación y sintiéndose parte de ella, podrá hacer que su alma ascienda al Cielo.

Participación de la Creación
La persona que no sólo comprende a la Creación, sino que además entiende cuál es su llamado en ella podrá entregar sus dones iluminando con la luz de su vislumbre los caminos que conduzcan a otras almas a alcanzar su mismo hallazgo. 
El saber lo que uno es capaz de realizar a favor del ascenso definitivo conlleva la obligación de hacerlo por no traicionar su destino, y para demostrar a los demás las formas correctas de elevación.
           Si el sujeto sabe lo que tiene que hacer y se esfuerza por el cumplimiento de su misión, por medio del sacrificio que le produzca realizarla, hará que su alma ascienda al Cielo con el vuelo más perfecto.
Observaciones 
Aquel que no intente elevar su alma hasta el máximo de sus posibilidades será un cobarde que tema al vértigo de la altura de la verdad.
Avgvstinvs Eliyahu

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