marzo 23, 2011

No invades lo que ya es tuyo

Cómo no voy a querer
que incursiones en mi vida
si mi deseo es el de embellecerla
y qué mejor que esparcir tu belleza entre mis cosas.

Lo que no me diga mi mujer
no quiero oírlo de ninguna otra persona
y lo que me diga ella
no quiero escucharlo de nadie más.

Te quiero encontrar entre mis ropas,
saborearte entre mis galletitas,
bañarme solamente cuando es contigo.

Te pido que me invadas la vida
con tus caprichos, miedos e incoherencias,
que tus besos o reproches, me recuerdan que estoy vivo.

Avgvstinvs Eliyahu

2 comentarios:

Anónimo dijo...

!precioso, muy tierno!

Anónimo dijo...

sos una dulzura, Agustín...tu poesía siempre perdurará en mi corazón.