marzo 20, 2011

Agua fría en cada amanecer

Con un vientre de Firenze
a Dios se le ocurrió nacerme,
con colores de los dálmatas
y recitándome un poema catalán.

Fue en el Río de la Plata
en el sur latinoamericano,
con acento bien tanguero
y espíritu de una revolución.

Ha vuelto mi sangre a Europa,
pero algo yo no traje o allá dejé,
porque en cada rostro marginado
he depositado un corazón.
 
Hvar
Avgvstinvs Eliyahu

No hay comentarios.: