febrero 23, 2011

Reconocerte

Cuando me atrevo imaginar las cualidades que ansío ver, en el sueño concretado del más comprometido deseo que tiene forma de mujer, mi corazón despierta y no sabe dejarte de mirar.

Cuando nos hallamos en conversación, no es precisa la palabra, o quizá no diga nada que nuestros sentimientos, en mágica complicidad, no lo hayan dicho en su romántica transmisión.

Cuando no te veo a mi lado y me seduce la tristeza, es verdad que te siento dentro de mí, como si vivieras en el aire, que pretendo me contenga en la espera del suspiro que te nombra en contradictorio sufrir enamorado.

Cuando entiendo lo que sucede, sintiendo al corazón dictador de voluntades, y obsesiva el alma que te extraña, no es enfado que le grite a mis entrañas acerca de la mujer que ello suscita:

¡que la quiero tanto y espero oír su voz cada día para sentir el momento que en mi corazón la ternura amanece!

Avgvstinvs Eliyahu

2 comentarios:

Anónimo dijo...

bellismimo, Agustin, muy emotivas tus palabras, me hiciste emocionar mucho...

Anónimo dijo...

a quien le ecribes tan lindo Agustin!